Rosalind Franklin: mujer invisible tras una foto.

Por Carolina Raimondo Aonso

Podemos decir que el aporte de Rosalind Franklin es la clave más importante que se ha dado para el entendimiento de la vida.

Hace más de 60 años, Watson y Crick publicaron el artículo en Nature con su propuesta de estructura para el ADN. En el último párrafo y entre otros, citaban a Rosalind Franklin y le agradecían sus resultados experimentales no publicados e ideas.
Años más tarde, en el libro “La doble hélice”, James Watson escribió sobre ella que “el mejor lugar para una feminista era el laboratorio de otra persona”. Unos años más tarde, Francis Crick escribió que, en el King’s College de Londres, donde Rosalind Franklin trabajaba “había restricciones muy irritantes –no podía tomar café en la sala de profesores de la facultad porque estaba reservada para los hombres- pero solo eran trivialidades, o al menos así me lo parecían entonces”.

Podemos decir que Watson y Crick se referían a Rosalind Franklin como una “feminista que se quejaba de trivialidades” y sin embargo, su propuesta de estructura del ADN se basaba en imágenes tomadas por ella. La apodaban “Terrible Rosy” dado su carácter fuerte y su firmeza para defender sus descubrimientos.
Años más tarde, tanto Watson, como Crick (aunque con reticencias) reconocieron la extraordinaria calidad como científica de Rosalind Franklin y su participación esencial e irremplazable en el descubrimiento de la estructura del ADN.  Fue la primera mujer profesora en Cambridge en su terreno de trabajo.

Resulta una historia muy común con las mentes y talentos brillantes encontrarse en una posición contraria a la que los padres desean o también a lo que la sociedad espera, en este caso las expectativas por el género. Ubiquemos la historia de esta científica en el tiempo: nacida el 25 de julio de 1920, hija de un banquero encontró la oposición de este a sus deseos de dedicarse a la ciencia. Para 1940, con veinte años, escribió a su padre:

La ciencia y la vida ni pueden ni deben estar separadas. Para mí la ciencia da una explicación parcial de la vida. Tal como es se basa en los hechos, la experiencia y los experimentos… Estoy de acuerdo en que la fe es fundamental para tener éxito en la vida, pero no acepto tu definición de fe, la creencia de que hay vida tras la muerte.
En mi opinión, lo único que necesita la fe es el convencimiento de que esforzándonos en hacer lo mejor que podemos nos acercaremos al éxito, y que el éxito de nuestros propósitos, la mejora de la humanidad de hoy y del futuro, merece la pena conseguirse.”

Fue al Colegio St. Paul quer a pesar de su nombre era laico y preparaba a las mujeres para estudiar carreras universitarias. Ahí se destacó en matemáticas, química y deportes. En 1941 se graduó en en física, química y matemáticas en la Universidad de Cambridge en el Newnham College, para ese entonces el colegio mayor femenino. A pesar de esto en esos años Cambridge no otorgaba grado de licenciatura a las mujeres, no las consideraba como parte del claustro y limitaba el número de doctorandas a un 10%. Así en medio de todo esto Franklin obtuvo su doctorado en química y física con su trabajo en las microestructuras del carbón y del grafito en 1945.

Posteriormente se fue a París. Amaba su vida allí. Pasaba largas hora paseando y yendo al mercado. Tenía una gran vida social, amigas y amigos y salía a divertirse.

Fue una científica francesa refugiada en Inglaterra durante la guerra, Adrienne Weill, alumna de Marie Curie, la que orientó su trabajo postdoctoral y, en 1947, la animó a ir a Francia, al Laboratorio Central de Servicios Químicos del Estado, en París. Era un grupo de investigación muy activo y sobre todo, abierto a las mujeres, a diferencia del anquilosado y masculino entorno que conocía en Inglaterra.
Trabajó en el Laboratoire de Services Chimiques de L’Etat en París. Ahí estudió la técnica que la acercaría a conocer el “secreto de la vida” (la estructura del ADN), la aplicación de técnicas de difracción de rayos X.

Perfeccionó es técnica de la mano de su amiga Dorothy Hodkin (una de las 10 mujeres que han ganado premios Nobel) mejorando la observación y la aplicación de la cristalografía. En un laboratorio luminoso a orillas del Sena se dedicaba a trabajar e inventar nuevos mecanismo e instrumentos de observación
Tras su estancia en París regresó a Inglaterra para trabajar en el King’s College de Londres que había sido devastado por la Segunda Guerra Mundial. Era el año 1951. En este lugar se daba lugar la investigación antes mencionada, “el rastro físico de la base de datos universal de toda la vida”.

A Rosalind Franklin la convocaron para trabajar en descubrir la estructura del ADN con la cristalografía de rayos X, en el laboratorio de Maurice Wilkins. Él daba por seguro que sería su asistente, situación que ella permitió. En la misma época un dúo estaba interesado en descubrir la misma estructura molecular a través de modelos y lo conformaban los científicos que pasaron a la historia como los descubridores del ADN: James Watson y Francis Crick.

En su estancia en el King’s College, Rosalind Franklin mejoró el aparato para obtener imágenes con ADN, cambió el método y obtuvo fotografías, con una nitidez que nadie había conseguido antes. En noviembre de 1951 dio una charla para exponer sus resultados a sus colegas y entre los asistentes estaban Watson y Crick, también interesados por la estructura del ADN, y que trabajaban en Cambridge. También estaba Maurice Wilkins, compañero, de Rosalind Franklin en el King’s College, y también estudioso de la estructura del ADN y buen amigo de Watson y Crick, quien les había invitado. En aquel seminario empezaron a conocer su trabajo de  y a utilizar sus datos.

El ambiente en el King´s College no era agradable. Las salas comunes y comedores prohibían la entrada a las mujeres lo que despertaba el enojo de Franklin., incluso siendo la única mujer no hicieron ninguno de los investigadores ninguna excepción. Era relegada de toda charla e intercambio social dentro de la institución. Era una mujer de carácter fuerte y decidida, con vida social muy activa, buen nivel económico, independiente e inteligente, incluso tenía su propio apartamento (su familia era de clase alta) produciendo molesta en la sociedad machista y patriarcal de la época, y especialmente en los círculos de la ciencia.

La Fotografía 51 fue mostrada por Wilkins a Watson y Crick, sin que Franklin lo supiera. Estas imágenes sugerían una estructura helicoidal y permitieron generar inferencias sobre detalles claves acerca del ADN.
Diversos estudios anteriores confirman el valioso descubrimiento de Franklin pero es a Watson y Crick a quienes se les atribuye. La historia sobre la muy famosa Fotografía 51 se refiere a la prueba clara de la estructura de doble hélice del ADN,  dicha imagen fue conseguida por el trabajo de Franklin e incluso en sus notas la describió así. Se ha dicho mucho sobre si le faltó determinación, si no tenía toda la información y más. Sin embargo dicha fotografía fue mostrada por su compañero de trabajo Wilkins a Watson y Crick sin que Franklin lo supiera.

Le llevó 100 horas de trabajo tomar esa foto y más de un año de análisi e interpretación. Sus notas incluso fueron espiadas por Wilkins y mostradas a Watson y Crick.

 

A partir de ahí le dan un nuevo apodo “The dark lady of DNA” (la dama negra del ADN) en referencia nuevamente a su personalidad y forma de ser. Sabido es que la forma más común de desautorizar a las mujeres es tratarlas de exaltadas y sensibles, a falta de verdaderos argumentos. James Watson incluso manifiesta “tener miedo que ella le pegue” aún siendo Rosalind la mitad de su tamaño.

A partir del robo de información Watson y Crick logran desentrañar la estructura del ADN y elaboran su modelo tridimensional (famoso en una foto de ambos) y el 28/2/1953 entran a un pub en Londres diciendo “Descubrimos el secreto de la vida” El resto del la historia es conocida, publican en la Revista Nature y solo mencionan a Franklin como colaboradora al final de toda una lista.

Luego se traslada al Birbeck College, también en Londres, al laboratorio dirigido por John Bernal, donde permaneció hasta su muerte. En este centro su carrera investigadora siguió adelante, con importantes trabajos sobre virus, en concreto, el del mosaico del tabaco y el de la polio que todavía citan los expertos. Pero en 1956 se siente mal durante un viaje por Estados Unidos y pronto se le diagnostica cáncer de ovario, quizá provocado por la excesiva exposición a radiaciones durante sus investigaciones con Rayos X. Todavía trabajó durante otros dos años, y después de tres operaciones quirúrgicas y quimioterapia, técnica que entonces estaba empezando a aplicarse, murió en Londres el 16 de abril de 1958, a los 37 años. Cuatro años después, en 1962, Watson, Crick y Wilkins recibían el Premio Nobel por sus estudios sobre la estructura del ADN. Ni Watson ni Crick mencionaron a Rosalind Franklin en sus discursos de aceptación.

Este hecho es lo que hace compleja la historia, la fotografía sustraída, la información robada, los otros dos investigadores con poca intención de reconocer que la pieza clave faltante de sus estudios se debía al trabajo arduo y tan valioso, como el de ellos, de una mujer científica. Se le ha reconocido con el tiempo lo importante de la contribución que hizo, sin embargo las altas esferas de la comunidad científica de ese tiempo no la consideró al otorgar el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1962 a Crick, Watson y Wilkins, y además estos evitaron hablar de Franklin en sus discursos. Ella para ese entonces había fallecido cuatro años antes y esto también puede que hiciera difícil que se le reconociera su importante labor, siendo esta una más de las controversias científicas de la historia y en especial de las mujeres científicas. En su lápida en Londres se reconocen sus aportes a la genética y estudio de los virus. Nada del ADN.

“The dark lady of DNA” es el libro de Brenda Madoxx que en 2002 levantó (nuevamente) la polémica sobre este asunto de comunicación entre los colegas de Franklin. Los mismos Wilkins y Watson escribieron también al respecto, los científicos explican el peso indiscutible de sus descubrimientos, así como la procedencia de la Fotografía 51.

En “La doble hélice” las memorias de James Watson publicadas 10 años después de la muerte de Franklin se hallan impregnadas de sexismo. Su colega de Cambridge, Peter Pauling, escribió en una carta: “Se supone que Wilkins está haciendo este trabajo. La señorita Franklin es tonta, evidentemente”. Crick reconoce después: “Me temo que tendíamos a adoptar, digamos, una actitud condescendiente con ella”.

Franklin nunca estuvo nominada para un Premio Nobel. Murió en 1958, y durante su tiempo en vida la estructura del ADN no se consideraba completamente probada. A Wilkins y sus colegas les tomó alrededor de 7 años recabar suficiente información para comprobar y refinar la estructura propuesta del ADN. Aún más, su importancia biológica, no se había determinado. La aceptación general para la doble hélice del ADN y su función no se determinó sino hasta los últimos años de la década de 1950, lo cual propició nominaciones para el Nobel de fisiología o medicina en 1960, 1961 y 1962, y en 1962 para el Premio Nobel de Química
En 1962, Crick, Watson y Wilkins recibieron el Premio Nobel y está claro que ella debió haber sido incluida, en caso de que hubiera estado viva. El premio se otorgó por su trabajo completo y no específicamente por el descubrimiento de la doble hélice. Cuando el premio se otorgó, Wilkins había estado estudiando la estructura del ADN por más de 10 años y había contribuido de manera importante para confirmar el modelo de Watson y Crick.

Actualmente es una de las científicas más reconocidas y la campaña para su revalorización es constante. Hay placas en los lugares donde trabajó y la Sociedad Británica de Ciencia entrega la beca “Rosalind Franklin” a mujeres investigadoras.

Todxs lxs que la admiramos solo encontramos alegría en que dedicó su vida a la ciencia.

 

Luego de leer el texto responde las siguientes preguntas para enviar por correo electrónico:

  1. ¿Qué importancia histórica y científica tuvo Rosalind Franklin? ¿Crees qué fue reconocida? Justifica
  2. ¿Consideras que Watson y sus colegas actuaron de forma adecuada? Explica
  3. Busca otra mujer en la historia del conocimiento que consideres sufrió algo similar a Rosalind, que haya sido invisibilizada o poco valorada en sus aportes. Debes hacer un afiche sobre ella explicando brevemente su biografía, importancia y situación vivida. (no vale Marie Curie porque tuvo dos Premios Nobel)

FUENTES

https://mujeresconciencia.com/2014/05/09/el-caso-de-rosalind-franklin/

http://www.historiadelamedicina.org/franklin.html

https://hipertextual.com/2014/11/rosalind-franklin

https://es.wikipedia.org/wiki/Rosalind_Franklin

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